Pestañas

domingo, 20 de noviembre de 2011

Energía inocua (I)

Llevo tiempo queriendo terminar una historia muy larga y el nombre del protagonista suena como un eco a veces en mi cabeza. Quizás algún día la encuaderne para poder leerla una y otra vez, pero sobretodo la terminaré de escribir para que el breve lapso de vida que le pueda imbuir con mis palabras tenga algo de significativo en mi vida.


¿Cuál es el motivo último de las cosas? ¿Con qué causa nos identificamos? No hacemos las cosas por una finalidad, porque la finalidad misma es hacer algo.En el momento en que cometemos una acción o llevamos adelante una causa, nuestra existencia misma nos marca en la memoria global. Quizás no recuerden nuestro nombre, puede que ni siquiera recuerden al que lo realizó, pero es el hecho en sí el que demuestra nuestra existencia.
No podía haber más calma en aquella habitación que la que Donoban experimentaba mientras veía las cosas venirse abajo. ¿Había asumido desde un principio el final que le esperaba a aquella empresa?
Las esquirlas de metal se fundían entre destellos y luces, los golpes al otro lazo de la entrada a la sala se tornaban cada vez más intensos, pero Donoban ya solo percibía un eco retumbando en su cabeza. Haciendo balance de todo, sabía que ese era el mejor momento, pues había cumplido con aquello que se propuso. Así pues, el sueño de Donoban, una vez realizado, se desvanecía como lo haría él a continuación. 
La entrada cedió y una multitud, encabezada por aquel hombre, el propulsor del caos, arremetió contra él, como quien observa un tsunami a punto de arrollarle y dejar en blanco sus sentidos. 
Donoban caía, y con él el orden impuesto, un orden que pese a todo, nos hacía bien.



Innocuous stamina by ~JoshikoseiSnak on deviantART

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