Pestañas

lunes, 6 de febrero de 2012

Efímera

Soy un viajero que no lleva retratos,
no guardo recuerdos, no tengo memorias.
Me acompaña el tiempo grabando los años
hasta cincelar mis rasgos a perpetuidad
y esa es mi única prueba de que,
tras mi imagen inerte, no hubo un ápice de banalidad.

Cuantas veces se cruzó el sol en mi mirada,
un destello cruzando un óvalo de zafiro,
una cinta de oro resplandeciente girando en torno a mi.
Y vi días que perecían en la oscuridad.
Nacían lagos en mi seno, cedidos por lluvias.
Marcharon, ni una sola palabra aduladora.

Me enredo entre la tierra, buscando dónde hacer pie,
pero por mucho que busque no dejo de flotar
y el viento me empuja para hacerme comprender mi endereza.
Qué gracil en mi silencio, qué atormentada en mi soledad.

No se cómo es mi cara pero a veces vienen a beber
de mis labios, a impregnarse de mi aroma.
E incluso a veces me siento emocional
cuando llaman mi nombre, "cuan hermosa".
En el momento que me despojo de mi vergüenza
soy la belleza en estado salvaje,
me abro queriendo recibir el calor, pletórica metáfora
de mi existencia, sesgada conveniencia,

y así me entregaron por amor...
se que ha quedado atrás mi cuerpo espinado,
dejando mi cabeza entre tus manos yo me entrego a ti,
representando tu inocencia, mi olvido, me marchito...

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