Pestañas

viernes, 16 de diciembre de 2016

Deconstrucción


En ocasiones sucede que desmontamos a una persona para entenderla, y cuando queremos volver a componerla las piezas no encajan, así que dejas de tener a una persona y te encuentras con una maraña de cosas que bien hubiesen quedado sujetas bajo la piel de la apariencia.

No se trata particularmente de algo malo, pero bien sabemos que no se puede volver a conversar con naturalidad, ni podemos mostrarle empatía de tenerla, ni la consideración de dirigirle una conversación.

¿Qué sucede entonces cuando te desmontas a ti mismo? ¿Y si resulta que eres de esas personas cuyas piezas no encajan? Si la próxima vez que me mire en el espejo veo unas pupilas sobre el iris, veo la linea que forma la ceja, sin embargo no veo una expresión, las partes de un rostro y entonces se que soy yo y sin embargo no sé cómo va a reaccionar. ¿Quién es esa persona?